Hace poco nos encontramos en casa con una bolsa de lacasitos que necesitábamos para unos experimentos de disoluciones y os podéis imaginar las ganas de los niños por abrir aquella bolsa cuanto antes sin esperar al día de ciencia. Así que decidimos estrenar la bolsa de caramelos…pero ¿por qué no utilizarlos primero como material manipulativo para jugar con las matemáticas y la estadística?.
Comenzamos por clasificar los lacasitos por colores. Las clasificaciones son una excelente forma de iniciarse en las matemáticas.
Una vez clasificados realizamos estimaciones: cuál es el color del que parece que hay más caramelos, cuál es el color del que parece haber menos…cuantos caramelos calculas que hay de cada color.
Y finalmente los contamos para comprobar nuestras estimaciones.
Ahora que ya tenemos el número exacto de caramelos de cada color, los ordenamos de mayor a menor. Para ello nosotros utilizamos nuestras regletas para representar cada uno de los números y así poder ordenarlos según la longitud de la fila.







Me encantan todas las propuestas que implican aprender jugando.
Gracias por la idea.