Seguramente alguna vez habréis escuchado vuestra voz a través de una grabación y habréis pensado al hacerlo que vuestra voz suena diferente. Incluso os habrá costado reconoceros porque os parece más aguda, más chillona en la grabación que la que estáis acostumbrados a oír habitualmente, ¿verdad?
¿Sabéis por qué sucede esto? Resulta que cuando escuchamos la grabación de nuestra voz estamos escuchando el sonido que llega a nuestros oídos a través del aire. Mientras que cuando escuchamos mientras hablamos, nuestra propia voz nos llega por un lado también “desde fuera” a través del aire, pero por otro lado la vibración se transmite desde las cuerdas vocales a través de nuestros huesos y tejidos llegando directamente al oído “desde dentro”. Además nuestros huesos mejoran las vibraciones de baja frecuencia, lo que hace que percibamos nuestra voz más grave que cuando la escuchamos sólo a través del exterior, a través del aire.
¿Queréis realizar un sencillo experimento para comprobar cómo las ondas sonoras se propagan de forma diferente en el aire y en un medio sólido (como nuestro cuerpo por ejemplo)?
Necesitáis una percha metálica (en realidad se puede utilizar cualquier objeto similar de metal) y dos trozos de cuerda delgada. Atamos un trozo de cuerda a cada extremo de la percha. Cogemos los extremos libres de las dos cuerdas y los enrollamos sobre nuestros dedos índice.
Comprobamos primero lo que sucede cuando el sonido viaja por el aire. Golpeamos la percha metálica sobre otro objeto: una mesa, la pared, un radiador, etc. y escuchamos el sonido que se produce. En este caso percibimos la vibración del sonido transmitida hasta nuestros oídos sólo a través del aire.
Ahora metemos los dos dedos sobre los que hemos enrollado la cuerda en las orejas y golpeamos de nuevo la percha sobre otro objeto….
¿Cómo ha cambiado el sonido respecto a lo que oíamos antes?…Veréis que en este segundo caso el sonido llega a nuestros oídos mucho más fuerte y más grave. Como si resonaran unas campanas en nuestra cabeza. Y es que la vibración de la percha se transmite a través de objetos sólidos: de la cuerda primero, después a través de nuestros dedos y de los huesos de la cabeza y finalmente llega al oído, de forma mucho más eficiente que la vibración transmitida sólo a través del aire.
Si queréis ampliar el experimento, podéis probar a cambiar el tipo de cuerda, o golpear con algún objeto diferente a la percha, incluso con otros materiales no metálicos. ¿Cómo afectan cada una de estas variables a las características del sonido que percibimos?
Es un interesante experimento! En un principio yo creía que el cambio de la voz era por el sonido que oiamos de nuestros pensamientos pero gracias a esta informacion lo he conseguido aclarar
GRAX! 😀
me parece muy interesente pero lo maluco esque es muy importante y debo imprimirlo y este documento no se puede copiar
si es verdad
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